miércoles, 9 de junio de 2010

Estudiando con Lierni


El otro día fui a casa de mi amiga Lierni a "estudiar". Lierni es una chica muy lista y muy aplicada que se ha sacado la carrera de Traducción e Interpretación y ahora está haciendo primero de derecho por distraerse un poco.
Yo no sé cómo lo hace, porque solo verla me puso neviosa. Tiene dos mesas, una para derecho y otra para los apuntes de euskera (que se va a sacar el EGA), más un ordenador en el que consulta datos (o cotillea facebook/tuenti/youtube/como conocí a vuestra madre, ejem ejem), más un planing mensual muy apretado gracias al cual me avisó de que me daba cita el día X para dar un paseo de media hora.
Pero tranquilos, Lierni sólo es así en época de exámenes, el resto del año su vida es más interesante que los culebrones de la tarde de la uno.

martes, 8 de junio de 2010

Salas de los Infantes


Ese es el pueblo de mi padre. No suelo ir demasiado y no hay muchas cosas para hacer allí, así que normalmente cuando voy me paso el día dibujando o viendo la tele.
Este es mi retrato de Semana Santa, me pasé los dos días que estuvimos allí sentada en la cocina con las acuarelas y un maratón de "Phineas y Ferb" en Disney Channel.
Otra cosa no, pero mejoré en un 80% mi habilidad con las acuarelas.

domingo, 6 de junio de 2010

¡El agua!


En mi casa existe un grito que hace que el mundo se paralice, sí, es "¡el agua!". Según he oido por ahí (aunque creo que es una leyenda urbana) hay casas en las que no sucede porque cuando abren un grifo la ducha mantiene el agua caliente. Pero en mi casa no es así, a pesar de que avises de que te vas a dar un baño siempre hay alguien que decide fregar un plato y hacer que pases de una agradable ducha caliente a un chorro gélido que te deja congelado el cerebro durante un par de minutos.
Que suerte teneis los que no pasais por ello, es una experiencia traumática.

sábado, 5 de junio de 2010

Arrrgh!!!


Hay veces en las que mataria a mi PC...se bloquea continuamente y me pone de mala leche. ¿Estás contento ordenador? ¡Ya no te junto!

viernes, 4 de junio de 2010

Como una ola


El otro día estuve en casa de mi amiga Isa. No sé si les pasa a los demás, pero cuando me junto con Isa entramos en una espiral de risa y humor absurdo digno de Muchachada Nui. En ese estado de furor cometimos una gran equivocación...descubrir la cámara de video.
En un principio pensamos en grabar un anuncio de teletienda al más puro estilo del chef Tony, pero decidimos hacer algo más denigrante para mi persona, me puse la bata de mi amiga a la cintura, mi pareo verde a modo de chal y con un peine en la mano realicé un playback de Rocío Jurado cantando "Como una ola".
Ese video jamás verá la luz, y quedará entre Isa y yo, bueno y Ale, que justo llegó a casa.
Solo he de decir que se lo dedico a mis primas, esa canción fue la canción de las vendimias de hace 2 años. ¡Va por vosotras!

jueves, 3 de junio de 2010

Operación "meterme en los pantalones de mi prima pequeña"


Ese es el título de la cadena de mails con la que nos comunicamos las primas los kilos que vamos intentando bajar para el verano.
Así que aparte de ponernos a dieta, intentamos hacer algo de ejercicio, y digo intentamos porque somos muy vagas...sobre todo yo. Por eso tengo a mi fantástica madre, que me da la paliza y me hace chantaje emocional ("nunca quieres estar conmigo...", "para una vez que te pido algo...", "acompáñame solo hasta el primer puente...", "si vienes te cuento lo que hicieron ayer las mujeres ricas de la sexta...") y que me hace salir a pegarnos caminatas de hora y media.
Gracias mamá, aunque te diga que eres una pesada agradezco que me des la lata para ir contigo.

miércoles, 2 de junio de 2010

Uy uy mi mano hace ay ay ay


El sábado pasado fue la graduación de bachiller de mi prima Laura en Burgos. Y ya que no tenía nada que hacer me fui con mis padres para estar con ella y de paso hacer de fotógrafa oficial.
Al parecer los alumnos y familiares teniamos cena en un hotel y despues los que quisieran podían seguir la fiesta en una sala del mismo hotel que hacía de discoteca.
Hasta ahí todo genial. El problema era que el suelo estaba hecho unas baldosas resbaladizas que sumadas a las copas que se les caían a la gente nos hacían caer cada dos por tres, y en una de esas caidas (esta vez acompañada por mi prima) me clavé un cristal en la mano.
He de decir que yo me levanté como si nada y fue mi primo el que me avisó de que tenía todo el brazo lleno de sangre.
Al final fui a un cuarto de socorro y me dieron tres puntos (vale, no son nada, pero sin anestesia duelen mucho).
Por cierto, mi gran temor de toda la noche no fue que se me infectara la herida o que me tuvieran que coser el brazo...era ver la cara de mi madre al descubrir todo mi vestido cubierto de sangre.